OSCAR GARCÍA JURADO • Editorial Zambra Baladre
La economía dominante no es más que una cortina de humo que oculta la verdadera naturaleza de los problemas económicos y proporciona unas recetas de actuación que convienen al poder económico, al tiempo que se ocupa de mantenerlo, expandirlo y proporcionarle la legitimidad «científica» que necesita.
La Economía crítica, por el contrario, sirve para ahondar en el análisis de las verdaderas relaciones económicas que se establecen entre las personas y las instituciones, y para propugnar una política económica que mejore la sociedad y la suerte de las personas que la forman. La Economía crítica constituye un cuerpo de pensamiento que recoge las ideas de los autores que no están de acuerdo con la economía convencional y pretenden interpretaciones alternativas de la realidad. Pero está limitada por no ser una construcción afín al poder económico.
La Economía crítica, por el contrario, sirve para ahondar en el análisis de las verdaderas relaciones económicas que se establecen entre las personas y las instituciones, y para propugnar una política económica que mejore la sociedad y la suerte de las personas que la forman. La Economía crítica constituye un cuerpo de pensamiento que recoge las ideas de los autores que no están de acuerdo con la economía convencional y pretenden interpretaciones alternativas de la realidad. Pero está limitada por no ser una construcción afín al poder económico.






